viernes, 12 de febrero de 2010

Irena Sendler



Irena Sendler, fue candidata en 2007 al Premio Nobel de la Paz, pero no fue elegida.
Fue una enfermera polaca que rescató a más de 2500 niños judíos de un gueto nazi de Varsovia.
Los escondía en cajas de herramientas, bolsas, hasta en ataúdes para conseguir sacarlos. Irena mantenía un registro de los nombres de todos los niños y lo guardaba en un tarro de cristal enterrado bajo un árbol en su jardín.
Ni siquiera la tortura sirvió para que traicionara a sus colaboradores y a los niños que habían huído.



Después de la guerra, intentó localizar a los padres que pudieran haber sobrevivido y reunir a la familia. La mayoría habían sido llevados a la cámara de gas. Aquellos niños a los que ayudó encontraron casas de acogida o fueron adoptados.
Esta extraordinaria mujer falleció en 2008, a los 98 años de edad.

10 comentarios:

Alexia dijo...

Hola Mar,

La verdad es que no conocía esta historia y es preciosa.

No como no le concedieron a esta mujer el premio nobel de la paz cuando se lo mereció con creces por su dedicación y amor a estos niños y a los cuales dedicó su vida.
Gracias por rendir homenaje a una figura tan importante y de la cuál nunca se habla.

Un abrazo.

mar dijo...

Yo tampoco la conocía; por eso la puse, porque merece un reconocimiento. ¡Es admirable!

Carmen dijo...

Admirable. El amor por las personas, hasta ese punto incondicional y valiente , sobrecoge.

yolanda dijo...

Una vida realmente larga y muy intensa.
98 años llenos de experiencias vividas por la fuerza en esos momentos, pero con un sueño final digno de elogio y reconocimiento.
Toda una leyenda, desde luego.

Kinshasa dijo...

Yo si conocia esta historia y mil mas,hice una Tesis sobre el holocausto nazi y los judios,para mi un tema muy duro y que debe ser recordado de por vida.Me encanta que lo hayas recordado aqui.

Besotes

Teresa

Mary Carmen y Fernando dijo...

Dicen que las personas llevan escrito en la cara lo que son, y esta señora tiene cara de eso de premio nobel de la paz.
Un beso.
Mary-Carmen.

laura dijo...

Su premio fue su hecho, su heroicidad y su vida, desde luego merecio el novel en vida, pero seguro que su premio lo sintio y lo vivio. Una persona de esas a las que debemos tratar de imitar y tener presente.
un beso familia
laura

Mary Carmen dijo...

Me encanta la historia, la valentía de una mujer de ese calibre merecía un premio nobel, y un gran reconocimiento a su labor.

Shari y Pedro dijo...

Personas como ellas son las que hace que me reconcilie con la humanidad cuando no entiendo lo que sucede en el mundo.

Y son anónimos. No salen en revistas, ni en periódicos ni sus vidas se llevan al cine.

Y lo mejor de todo, es que a ellos, eso les da igual. Porque lo que hizo, lo hizo con el corazón, y seguramente, lo haría mil veces que viviera.

Todo mi agradecimiento, para los que como ella, tratan en medio de la catástrofe de hacer justicia y de cuidar de los más débiles.

Gracias por contarlo Mar...Un besito enorme...¿como van los celos...?

Lola dijo...

El ser humano es capáz de las cosas más atroces pero también de una grandeza incomprensible. Me quedo con lo segundo.
Yo tampoco la conocía hasta que, no hace mucho, me mandaron un powerpoint que me dejó sobrecogida.
Un abrazo enorme y muchos besos,
Lola